Crónica de David Escolar
Esta vez el desafio era una carrera 24h, una modalidad donde hombre y máquina se fusionan para hacer frente a todo un dia de escalofriantes subidas y vertiginosas bajadas, creada para que ninguno de ellos sea capaz de olvidar.
En Vitoria cada vuelta suponia un reto mas para ambos. Nuestro equipo afronto la carrera apostando por relevos cortos (dos vueltas por corredor) lo que implico una dosis de sufrimiento extra para nuestras bicicletas. Cada nuevo relevo la bici debia estar a punto para responder a las exigencias de la prueba y sin duda la Corratec lo consiguió.
Las fuerzas nos acompañaban, pero la inexperiencia era nuestro peor enemigo. Llegada la noche las fuerzas comenzaron a flaquear, pero las piernas decidieron que no se darian por vencidas y la Corratec apoyó esta decision, continuo impecable en la subida y desafiante en la bacheada e incomoda bajada, gracias a su amortiguacion y su versatilidad.
Tras perder algunos puestos por la noche con los primeros rayos de sol por fin la visibilidad era la misma de siempre y nuestras piernas pareciron sentirlo. Sabiamos que no fallarian y que la bici tampoco lo haria.
Quedaban ya pocas horas para alcanzar el objetivo. Finalmente: ¡Prueba superada!, nuestro premio, un merecido tercer puesto en la que fue nuestra primera pero no ultima 24 Horas, una experiencia inolvidable para la que, sin lugar a duda, la Corratec fue mi mejor aliada.